07 abril 2008

Crónica mallorqueta - R. Madrid (1-1): Parte III: ¡QUE PARTIDAZO!

Hubo de todo, pero sobre todo mucha emoción, indignación y convencimiento de que nuestros muchachos merecieron ganar el partido.

Dio gusto volver a reencontrarse con caras conocidas que por uno u otro motivo no habían podido asistir a los últimos encuentros. Debido al llenazo casi, casi hasta la flag, me siento junto al otro yo de Lionel Scaloni y su educadísimo hijo (¡que gusto, no todo es gentuza!).

Después de guardarse un minuto de silencio en recuerdo de Guillem Oliver, se inicia el encuentro con el once bermellón previsto y con la situación aparentemente lógica sobre el terreno de juego, y digo aparentemente porque creo que el Caño Ibagaza jugó toda la primera parte y el comienzo de la segunda 10 metros más atrás de lo que debería haberlo hecho, lo cual no era sino una muestra más de una cierta falta de convicción en nuestras posibilidades.

Dicho esto, tras más de 36 horas desde la finalización del match y escrito lo escrito anteriormente con referencia a la Organitzacio y al deplorable arbitrucho, opto por el análisis general del encuentro que a continuación encontraréis:

Muy pobre imagen la que nos ofreció un desangelado Madrid, que sólo dominó claramente el encuentro, sin excesivo peligro, durante el primer cuarto de hora y que el resto del partido sólo ofrecía pinceladas aisladas e individuales de calidad y el clásico pundonor de Raúl “selección”.

El resto de la primera parte fue un bonito y abierto partido, con ocasiones para ambos bandos y la desgraciada lesión de Ramis (parece ser que no grave) que tuvo que ser sustituido por David Navarro, que cumplió a la perfección. Hasta la media hora contabilizo hasta 5 buenas ocasiones para cada equipo, lo que dice sobre lo equilibrado del encuentro y hay que destacar la jugada del partido, en el minuto 23, protagonizada por Ibagaza y Güiza quien, impropio en él, falla una muy buena oportunidad.

El último cuarto de hora del primer periodo fue apasionante, comenzando por un pase largo a Güiza, quien centra a Arango que es arrollado y el rechaza lo envía Fdo. Navarro al fondo de la red, goooooooooooool anuladoooooooooooo, comienza el bochornoso show del Daudén Ibáñez. En el minuto 43, magnífica internada de Robben que tras desbordar a Basinas centra, rechaza Moyá y el rebote lo aprovecha Sneijder para poner el 0-1 en el marcador. En el minuto 45 se produce el ¡penaltiiiiiiiiiiiiiiiiii! de Cannavaro que, ¡por Dios!, no señalan ni el árbitro ni su ayudante de caca. Ya en tiempo de descuento todavía se produce una ocasión más por banda.

En el descanso nos da tiempo a comer el/los bocata/s y a convencernos de que este partido se puede remontar.

Comienza el segundo periodo con 2 buenas ocasiones bermellones y el cambio de bandas de Varel·la y Jonás. Justo antes de la expulsión, por doble amonestación, de Sergio Ramos en el min. 65, otra muy buena oportunidad mallorquinista, que empieza con un toque de encaje de bol·lillos de ¡Varel·la!. Dos minutos más tarde entra Borja Valero por el de Cuatro Tetas (perdón, Dos Hermanas). En el 24, preciso centro de Ibagaza que a punto estuvo de rentabilizar Arango de estilizada chilena y en el 26, otro ¡uyyyyyyyyy! a trallazo de Jonás.

Llegamos al minuto de la verdad, de la gloria, del éxtasis: precioso toque de Arango sobre Borja Valero quien mira hacia la portería, calcula la parábola que debe describir el balón y lo coloca donde debe: GOOOOOOOOOOOOOOL del Mallorca, GOOOOOOOOOOOOL de Borja Valero.

Los últimos 15 minutos transcurren con pleno dominio de los nuestros, dos buenas ocasiones y un fallo clamoroso de Güiza que, con la portería vacía, estrella el esférico en el travesaño (¡merda!). Había entrado Webó por Héctor en un inusual, por lo valiente, gesto de nuestro mister y el tiempo se acababa para que pudiese impartirse justicia en el Ono Estadi de Son Moix (el arbitrucho, por si acaso, desbarata una última posibilidad de contraataque).

Llama la atención:
- El partidazo de José Carlos de Araujo Nunes, quien, sin menospreciar a las figuras atacantes, fue el mejor de los nuestros.
- La cantidad de corazones “dividíos”
- La ubicación inicial del Dimonió y su pareja junto a nuestros muchachos de forma que fueron saludados por el cobarde, vil y llorica enemigo.
- Que como en este tipo de partidos es habitual, pululasen un montón de invitados por las gradas (alguno con una pinta que no sé quién le pudo invitar).
- Que en uno de los momentos de mayor indignación rompiese la máquina de escribir (vulgo boli) y mi mano comenzase a sangrar emborronando los precisos y preciosos apuntes que tenía.
- Sólo le hicieron un traje a Héctor: ¡muy buen partido muchacho!, quizás el mejor de tu estancia entre nosotros.
- La bronca, en el minuto 40, entre Casillas y Sergio Ramos.
- La inhumana paliza que se pegan a diario nuestros muchachos, que entrenan de 10:30 a 12:00, según www.realmallorca.es.


No puedo terminar mi comentario sin mandarle un fuerte abrazo y un gran beso al único madridista al que hoy lunes puedo admirar y querer, se trata de super-mega-talismán Toto, ¿le recordáis?, el que cuando nos honra con su presencia consigue que hagamos un partido memorable, remontada incluida. ¡Que te recuperes pronto!.


En fin, jornada de resignación y visca el Mallorca que dentro de unos días, de nuevo en casa, vamos a por los del Sevilla, que van a morder el polvo, el césped y lo que haga falta: aporellooooooooooooosoee.

Feliz semana,

Enrique


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