19 enero 2015

Liga: Mallorqueta – Mirandés (2-0): AHORA PARECEMOS UN CLUB.


Otra infumable primera mitad se compensa con una mayor eficacia en la reanudación, ante un equipo que tocó mejor el balón pero al que le faltó un poco de suerte.

Expectación por todo lo alto para ver l’amo y a todo su séquito en el palco y saber cuál era la opinión del respetable.

En esta ocasión, el Sr. Claassen no sólo se hizo acompañar de su inseparable bodyguard Búfalo Bill sino que invitó a media Mallorca y parte de Xina al palco, estando el mismo hasta los topes, logrando de tal manera un mejor resguardo frente al frío y frente a los posibles improperios del ya mencionado respetabilísimo.

La otra novedad se encontraba en el banquillo, donde posaba sus nalgas nuestro último fichaje, el ventrílocuo Joselu, llamado a romper las defensas enemigas.

Sin novedad en el once inicial, que empezamos a conocer de carretilla y sin novedad en el desarrollo de la primera mitad: un auténtico esperpento, soporífera, falta de intensidad, de verticalidad, de profundidad, carente de cualquier atisbo de útil manejo del balón y ese largo etcétera de consabidos adjetivos que describen a la perfección el bochornoso espectáculo al que nos tienen acostumbrados.

Es cierto que durante algunos lances llevamos la batuta, sin ton ni son, dicho sea de paso; no lo es menos que nos anularon un gol, que aunque muy difícil de ver, no parecía en fora de joc, es decir, a todas luces legal, ni tampoco debemos olvidar que el enemigo Urko Vera mandó el esférico contra nuestro larguero; pero dicho esto, el empate parecía lo más razonable.

La segunda mitad fue otra cosa mariposa: ¿jugamos mejor porque jugamos mejor o porque conseguimos el gol en el minuto 57 y eso nos alivió?; desde luego que el equipo salió con otro brío y el premio llegó a modo de goooooooool de un centro de Cendrós y un remate de Fofo que pegó primero en el pal.

Reaccionaron los burgaleses y es nostros, a la contra, dispusieron de las mejores ocasiones, especialmente las puestas por Marco Asensio que, primero Fofo y después Joao, se encargaron de desperdiciar. También nos dieron algún susto los mirandeses pero eran nuestros buenos 45 minutos y La Perla buscó hueco, estilo Messi pero sin escorarse tanto, y ajustó el balón a la base del poste para poner el 2 a 0.

Finaaaaaaaaal del partido, paz y amor, ya nadie se acordaba de la calamitosa primera mitad, los jugadores contentos, el nuevo presi y su vice exultantes, nosotros satisfechos por los tres puntos y porque podíamos volver a casa a dejar de pasar frío.

 

Llama la atención:

La constante lucha ¡y a qué intensidad! de Pau Cendrós, quien me recuerda a Marcelo por jugar más de extremo que de lateral y por su movilidad, a veces se le ve hasta de ¡delantero centro!; a fuer de ser sinceros, está supliendo sus carencias con garra y ganas.

El claro recadito de Karpin a la propiedad: ¡necesito un nueve!.

 

El rincón político:

Como cada vez me parece que hay más errados, transcribo parcial pero literalmente dos textos:

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía es el fruto maduro de una reacción ciudadana que se debió fundamentalmente a tres razones: …tercera, por el vacío de representación que existía en el espacio electoral de centro-izquierda no nacionalista.

El ideario básico de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía se nutre del liberalismo progresista y del socialismo democrático.

Mes clar aigo.

 

Se ha iniciado una nueva era, olvidemos los tópicos y ganemos al Valladolid, un buen equipo que parece no pasar por su mejor momento mientras que nosotros, a trancas y a barrancas, sin ese tan necesario creador, vamos recuperando posiciones y, quién sabe, acercándonos a la promoción. Vamos aporellosoee en lo que será un domingo de fútbol y paella.


Por cierto, el titular venía a cuento porque, después de mucho tiempo, no se oyeron cánticos contra la directiva, presi y vice bajaron al vestuario, etc., etc.


Enrique


1 comentario:

Pepe el Bético dijo...

Enhorabuena empezamos a coger buena marcha.
Saludos